Programación de los elementos curriculares.

Fundamentación.

La Educación Física es una práctica de intervención que ejerce una influencia sobre las conductas motrices de los participantes en función de normas educativas implícitas o explícitas. 

Toda conducta motriz es la resultante de una conjunción de elementos cognitivos-afectivos y relacionales, es decir es la persona en su integridad la que actúa.

A partir de considerar que el aprendizaje facilita el desarrollo de las potencialidades del sujeto y al mismo tiempo posibilita a éste adaptarse a un medio, es que la intervención docente debe poseer una intencionalidad clara, respetuosa de la evolución, de las características de cada edad de las necesidades e intereses individuales y sociales.

Los lineamientos  curriculares de la provincia de Buenos Aires, consideran como área curricular a la Educación Física dentro de la formación primaria, manifestando su incidencia en la constitución de la identidad de los niños y niñas al impactar en su corporeidad, entendiendo a esta como espacio propio y al mismo tiempo social, que involucra el conjunto de sus capacidades cognitivas, emocionales, motrices, expresivas y relacionales, contribuyendo a su formación integral.

Esta debe contribuir a que el sujeto reconozca sus capacidades y posibilidades, tanto como sus limitaciones, use, disfrute y valor su cuerpo. Este proceso es inseparable del desarrollo de la motricidad, pues a través de ésta, el sujeto tendrá sensaciones, vivencias y experiencias que favorecerán el conocimiento, conciencia, doninio y control de su cuerpo.

A su vez los niños establecen relaciones con su entorno, con los objetos y las cosas que hay a su alrrededor, son estas relaciones las que les permiten desarrollar sus habilidades motoras o esquemas motores básicos, combinados y específicos, al mismo tiempo que alcanzar su vinculación los demás y su adaptación al medio.

El hombre un ser social y por naturaleza y por lo tanto se desarrolla a partir de vínculos, construye su identidad por diferenciación y semejanza, reafirmando su singularidad y posibilitando el respeto por el otro. Surge así la necesidad de comunicación, la educación física contribuye a la formación del alumno que se desarolla en un medio cambiante y que requiere de él, capacidades creativas y eficaces en la comunicación.

Se debe lograr socialización e integración del alumno al ámbito, no solo desde el contenido especifico de la Educación Física, sino a través de la relación con otras áreas, para lograr la formación de un ser critico y reflexivo, que logre asociar los diferentes conocimientos y los utilice para formarse como hombre y poder adquirir las competencias necesarias para el futuro lograr ser una persona independiente que pueda insertarse en los diferentes campos de la sociedad.

Es esencialmente importante orientar los procesos educativos en ésta área disciplinar a través de la acción, la experimentación, la exploración, los procedimientos, el juego, etc., lo cual permite un acercamiento a los conceptos, actitudes, normas y valores.

El docente es quien debe crear las condiciones para potenciar los esquemas de conocimiento que construye el alumno. A partir de la consideración de ese niño dentro de su particular contexto sociocultural y la elaboración de los contenidos socialmente reconocidos, de manera que evolucione en la dirección que marque su intencionalidad educativa, ayudándolo y guiándolo para que logre convertirse en verdadero artifice y protagonista del proceso de aprendizaje.

Debiendo contemplar desde la problemática educativa, las necesidades que se presentan en el contexto que llevamos a cabo nuestras prácticas, respondiendo y adaptándonos a las variadas circunstancias.